 |
La fotodepilación es una técnica en la que se utilizan aplicaciones de luz pulsada controlada sobre la piel para eliminar el vello. Durante este proceso se eliminan de forma selectiva los folículos pilosos, situados por debajo de la superficie de la piel, así como su capacidad de reproducción del vello y su reaparición se convierte en improbable. La luz absorbida calienta el pelo y destruye la capacidad de re-crecimiento potencial del folículo. Todo sin dañar el tejido circundante.
|
|
Las zonas de aplicación más frecuentes son las piernas y muslos, brazos y axilas, pecho, ingles, etc
Dependiendo de las características específicas del paciente la tecnología IPL adapta los parámetros de longitud de onda, de intensidad y duración. La aplicación del tratamiento tiene que tener en cuenta factores como las características del folículo piloso, de la piel (sus distintos fototipos), el grosor del pelo y su fase de crecimiento, la edad, el sexo y la zona a depilar. |
|
Se empieza por rasurar el pelo de la zona a tratar. Se colocan gafas oscuras de seguridad para proteger los ojos de la luz brillante. Después, se aplicará un gel (similar al gel de ultrasonidos) en el área de tratamiento. La pieza de mando del IPL se aplica entonces en la piel y los pulsos de luz empiezan a eliminar los pelos. Cuando se retira el gel, muchos pelos se van con él. El pelo restante del área tratada caerá en una o dos semanas.
No resulta molesto ni desagradable ni tan agresivo como la depilación láser donde inmediatamente hay que calmar la zona tratada.
|
|
| La tecnología IPL se ha demostrado como muy eficaz para conseguir una reducción permanente en el número de pelos que vuelven a salir después de cada tratamiento en muchos tipos de piel. El número de tratamientos que se necesitan depende de varios factores relacionados con su tipo específico de pelo y piel. Se diseñará un programa especial adaptado con el número de tratamientos estimado que se podían necesitar para cumplir sus expectativas. |
|
Es raro que se produzcan efectos secundarios. Fundamentalmente se debe limitar la exposición al sol antes y después de cada tratamiento para minimizar el riesgo de complicaciones y alergias. Después del tratamiento el paciente podrá volver al trabajo y a sus actividades habituales inmediatamente.
No se recomienda durante el embarazo y lactancia y si existen determinadas patologías como epilepsia, herpes simple, fiebre, infecciones o diabetes, así como en tratamientos que produzcan fotosensibilidad.
Imagínate no tener que afeitarse, depilarse a la cera o con pinzas otra vez...
|
¡¡ PIDE INFORMACIÓN Y RESERVA TU HORA PARA HACER UNA PRUEBA SIN COMPROMISO !!
|
 |
 |
|
 |
 |
|